Como decorar tu mesa de Navidad

Se acercan noches muy especiales, de encuentros con la familia y amigos, llenas de magia y diversión y es por ello que debemos prestar especial atención a la decoración de una de las zonas donde más disfrutaremos y más tiempo pasaremos con los invitados: La mesa.

Hasta el momento hemos ido viendo diferentes posibilidades decorativas para estas fiestas, pero una vez que la casa está totalmente decorada, es el momento de pensar en la forma en que vestiremos nuestra mesa: Colores, distribución de los diferentes elementos, tamaño, iluminación, adornos y composiciones que el espacio y los recursos nos permitan.

El tamaño de la mesa y su forma es muy importante. Debemos tener claro que se trata de una cena larga, normalmente con una prolongada sobremesa, por lo tanto es importante que haya suficiente distancia entre comensales para que se sientan cómodos en todo momento. Si disponemos de una mesa que se abra para dar cabida a mayor número de personas, ésta resultará muy práctica; De no ser así y necesitar más espacio podemos hacernos con un tablero de mayor tamaño que la mesa para colocarlo sobre la misma, de forma que nos permita estar más separados y colocar la mesa sin agobios.

Una vez que hemos decidido como será nuestra mesa y la capacidad que tendremos con ella, hay que decidir como vestirla. Es aconsejable que siga una continuidad con el resto de la decoración navideña de la estancia donde esté situada, pero evitando recargar la zona. Los manteles en tonos neutros y crudos, como blancos, topo o piedra, son una apuesta segura, permitiendo jugar con otros colores presentes en la decoración de complementos como puedan ser velas o centros. Si prefieren usar colores más intensos deben tener cuidado de no mezclar demasiado y si es posible combinarlo con colores suaves. Debemos conseguir una mesa de fiesta, pero con toques de frescura y elegancia, dos factores fundamentales para engalanarla.

A pesar de utilizar mantel, también podemos contar con caminos de mesa o manteles individuales. Los primeros, en el caso de mesas rectangulares, pueden colocarse en horizontal tantos como sean necesarios de forma que estén colocados bajo los platos de cada invitado, o en vertical, utilizando uno en el medio de la mesa desde un extremo a otro y quedar colgando en las puntas. Si decidimos colocar manteles individuales debemos prescindir de los caminos, ya que ambos complementos recargarán el conjunto. Ante cualquiera de las dos opciones debemos saber que si disponemos de una mesa con un bonito diseño podemos colocarlos directamente sobre la misma, siendo más adecuado en ambientes jóvenes de cara a la noche de Fin de Año, ya que se trata de una celebración menos formal que la Nochebuena.

Siguiendo con los textiles, toca el turno de hablar de las servilletas y de su colocación. Pueden ir a juego con el mantel o bien crear un pequeño contraste de color con el mismo, pero sin llegar a perder equilibrio cromático. En el caso de que no tengan suficientes de un mismo color, combinarlas en tonos de una misma gama puede ser una buena opción. Respecto a su colocación, apuesto por un estilo simple y cómodo, sin demasiadas pretensiones que impidan la facilidad de su uso. Bien, puestas sobre los platos ligeramente enrolladas y alargadas, colocadas sobre la mesa al lado de los cubiertos pero nunca debajo de los mismos, e incluso, si vamos a tomar una sopa o crema o entremeses, sujetada  entre dos platos por un extremo. Podemos utilizar servilleteros de diseños más o menos vanguardistas y elaboradas, eso lo dejo a vuestra elección, o simplemente colocar algún pequeño adorno  o regalo para los invitados sobre la servilleta de forma que le demos un toque chic final.

La colocación correcta de platos, cubiertos y copas ya los conocerán pero les hago un pequeño resumen. La vajilla, cubertería y cristalería que  vayamos a utilizar es conveniente que estén sobre la mesa, colocados para cada invitado. Con esto quiero decir que si vamos a tomar algun mousse, sopa o crema, entrantes o marisco, pescado y carne, debemos tener apilados y perfectamente colocados todos los platos necesarios en el lugar de cada invitado en el orden en que vayan a ser degustados. Lo mismo ocurrirá con los cubiertos, se colocan todos los que  vayan a ser utilizados según los alimentos y se van cogiendo de fuera hacia dentro. La cuchara de postre suele colocarse entre los platos y las copas, justo en frente de la persona. En cuanto a las copas y vasos utilizaremos una para el agua, otra para el vino blanco, otra para el tinto y la última para sidra, cava o champagne, y pueden estar colocados en linea frente al plato o bien ligeramente inclinadas respecto al mismo. De esta forma tendremos todo lo necesario a mano, sin necesidad de estar colocando y quitando piezas, evitando perder tiempo de estar con la familia. Estas disposiciones son las más correctas, pero sino las ven necesarias porque prefieren un estilo más informal o bien no disponen de suficiente espacio, lo pueden adaptar a su gusto.

Las jarras de agua y cubiteras que utilicen no tienen porque ser obligatoriamente de un mismo juego, utilizar las que tengan, lo importante es contar con éste tipo de detalles que dan más glamour a la composición. Las jarras de cristal, sea cual sea su forma siempre resultan muy elegantes.

Las velas son un elemento que no pueden faltar en Navidad y mucho menos en una mesa de fiestas. Aportan calidez, un ambiente relajado y confortable, muy adecuado para estos días. Pueden utilizarlas de diferentes tamaños, grosores, con soportes de cristal transparente, o de otros materiales con diferentes estampados o tonalidades, sea como sea, pero su presencia es muy importante para conseguir esa mágica luz tenue que nos proporcionan.

Como toque final de la decoración, debemos hablar de los centros. Los podemos comprar con diseños muy elaborados y vistosos o bien crear los nuestros propios con un poco de imaginación y creatividad. También podemos optar por colocar otro tipo de adornos que resulten atractivos, de forma que adornen la mesa, le den un toque especial y nos permitan disponer de espacio suficiente para la colocación de platos. Me estoy refiriendo a guirnaldas, bolas de Navidad, candelabros, flores, en definitiva, detalles pequeños que personalicen nuestra mesa y la hagan única.

Como último punto quiero hacer referencia a la opción de poner el nombre en el lugar que deberá ocupar cada invitado sobre el plato. Me parece un detalle bonito, pero no estrictamente necesario. Para los que lo quieran llevar a cabo, lo correcto es que vayan alternados por sexos (hombre, mujer, hombre… así sucesivamente) de forma que todos los invitados se relacionen entre sí.

A celebrar…

¡FELIZ NAVIDAD!

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